La diferencia básica entre un buscador y un directorio consiste básicamente en el tipo de indexación a la cual está sometido el sitio web que vamos a dar de alta.
En el caso del buscador, el proceso de indexación responde a leyes algorítmicas; en otras palabras será una máquina quien decidirá si nuestra web será incluida en un buscador. Esta máquina viene normalmente denominada SPIDER.
En el caso del directorio, viceversa, el proceso de admisión será llevado por una persona física, que deberá controlar la calidad de los contenidos de la web antes de validar su alta. En algunos directorios estos “controles de calidad”, pueden ser muy estrictos y nos obligarán a respetar algunos estándares de diseño antes de poder publicar un sitio web.